Durante los alegatos, tanto la querella como la fiscalía pidieron la pena de cuatro años de prisión para los policías juzgados. La defensa, en tanto, solicitó la absolución de los imputados por considerar que no hay pruebas certeras en su contra. Alrededor de las 14 y finalizada la exposición de los abogados Lencina, el juez Juan José Cochia, informó a las partes que la audiencia entraba en un cuarto intermedio hasta el próximo lunes por la mañana donde se dará a conocer el veredicto.
La querella fue la primera en fundamentar sus alegatos en el marco del juicio oral y publico contra los policías Carlos Ramírez y Rolando Ramón Basualdo, quienes enfrentan una causa por supuesto incumplimiento de los deberes de funcionario público, lesiones leves calificadas y violación de domicilio.
La abogada Lara Leguizamón catalogó el procedimiento policial como "un operativo de descontrol, rodeado de abusos e ilegalidad y al margen de la ley". En tanto, dejó en claro que Ramón Arce nunca hirió a nadie por lo que no había razones para que se lo detenga y mucho menos se realizara un allanamiento en su vivienda
Además justificó en base a los testimonios brindados en la audiencia, que los imputados ingresaron a la casa de la familia Arce en medio de disparos cuando las víctimas estaban desarmadas.
Pidió la pena de cuatro años de prisión por los delitos de violación de domicilio y abuso de autoridad y una indemnización de $30.000 por el perjuicio causado a las víctimas.
Luego fue el turno del fiscal Alejandro Chaín, quien hizo un relato pormenorizado de cada una de las secuencias del operativo que culminó con la muerte del dirigente barrial. Calificó el procedimiento como "un operativo policial brutal" a modo de “cacería humana”.
Solicitó cuatro años de prisión efectiva para los acusados con los mismos delitos presentados por la querella y la inhabilitación para desempeñarse en cargos públicos en el mismo termino.
Por último hicieron uso de la palabra los abogados defensores Benjamín y Carlos Lencina. Exigieron la absolución de sus defendidos debido a que no hay pruebas certeras de haber transgredido el delito de allanamiento de la morada.
Hicieron hincapié en las contracciones y dudas de los testigos que no acreditan que los imputados ingresaron al domicilio de la familia Arce y participaron de la detención del dueño de la vivienda.
Alrededor de las 14 y finalizada la exposición de los abogados Lencina, el juez Juan José Cochia, informó a las partes que la audiencia entraba en un cuarto intermedio hasta el próximo lunes por la mañana donde se dará a conocer el veredicto.
|