Economía
REUNIONES EN WASHINGTON
03 de septiembre de 2018
El FMI se endurece y exige que no se sigan usando reservas para frenar al dólar
Luis Caputo y Gustavo Cañonero, las máximas autoridades del Central, irán a Washington a negociar mayor capacidad para intervenir. Pero los técnicos ahora se pusieron inflexibles.
El Gobierno se enfrenta deberá hacer el ajuste por las malas: megadevaluación, alta inflación y fuerte pérdida de poder adqusitivo. El resultado también es conocido: caída de la actividad y aumento de la pobreza.
 
 
 
Parte del ajuste se basará en generalizar las retenciones a las exportaciones para recaudar más y aprovechar los efectos del fuerte aumento del tipo de cambio real.
 
 
 
El daño por la aplicación del nuevo impuesto a la renta financiera ya está hecho y su aplicación hasta para los extranjeros que poseían Lebac fue la primera piedra, la que empezó con la bola de nieve que provocó un salto del 100% en el precio del dólar y que dejó a la Argentina en una situación de absoluta fragilidad.
 
 
 
Se espera que el año que viene volverá a aumentar la presión impositiva, en vez de bajar, y fue principal responsable de la corrida cambiaria que en menos de tres meses dejó al país en medio de una profunda recesión.
 
 
Las discusiones con el FMI serán sobre cómo se hace el gran ajuste en 2019, en medio de una caída fuerte de la actividad que obviamente repercute en una menor recaudación. Pero ante todo está el ponerle un freno a a la especulación sobre el dólar. Sólo en agosto, el tipo de cambio aumentó 34,5%.
 
 
 
Una de las grandes discusiones pasa por el uso que le dará el Gobierno a los dólares que prestará el FMI. En Washington explican que deben usarse exclusivamente para el pago de la deuda, el Gobierno insiste con la necesidad de tener más flexibilidad para intervenir en el mercado cambiario cuando es necesario.
 
 
 
Hubo discusiones por hay preocupación en el FMI sobre la velocidad de suba del dólar y pérdida de reservas. Las reservas del BCRA cayeron USD 5.335 millones. Habían cerrado julio en USD 57.996 millones y terminaron agosto en USD 52.661 millones.
 
 
El FMI insiste con que el dólar debe flotar libremente, el precio de la divisa debe ser fijado por el mercado. Y además los préstamos del organismo no deben ser usados para financiar la fuga de capitales. Para el Fondo es imprescindible cuidar las reservas para no dar una señal de debilidad.
 
 
En las reuniones que se desarrollen en los próximos días en Washington también se pondrá sobre la mesa seguramente el programa de rescate de Lebac que promovió Caputo, para terminar de eliminar este instrumento en noviembre. Luce riesgoso, por ejemplo, rescatar otros $ 100.000 ó 120.000 millones de una vez a mediados de septiembre. Se trataría de una jugada sumamente riesgosa, que puede presionar nuevamente sobre el tipo de cambio cuando se necesita todo lo contrario.
 
 
 
 
El futuro que se le dará a las reservas del Central, a medida que se vayan recibiendo los préstamos del FMI, es clave para el funcionamiento de la economía en los próximos meses. Una pelea que mantiene en vilo a todos los argentinos que sufrirán los estragos de la megadevaluación del último mes.
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