Deportes
Los refuerzos invisibles
13 de enero de 2018
River confía en los regresos de Lollo, Mora y Larrondo
Desde el cuerpo médico destacan las buenas evoluciones de los tres y estiman que estén disponibles para el inicio de la competencia
Superar obstáculos se volvió una tarea más que necesaria en el día a día de Luciano Lollo, Rodrigo Moray Marcelo Larrondo. Las distintas lesiones que afectaron a cada uno en el último año y medio fueron un punto central en el mundo River y golpearon de diversas maneras en la opinión pública. Hoy, en medio de la pretemporada en Estados Unidos, el técnico Marcelo Gallardo puede confiar en que contará con sus tres refuerzos invisibles para el 2018: todos trabajan a la par del grupo con normalidad.
 
Pese a que los tres casos son más que particulares, la presente preparación en Miami es un momento crucial: Lollo, quien desde noviembre se entrena con el plantel, se encuentra haciendo su primera pretemporada sin molestias; Mora ya volvió a jugar al fútbol en un amistoso con Miami United en el que River ganó 5-1; y Larrondo, quien aún no jugó, también lleva adelante su primera pretemporada de forma normal.
 
 
"Hasta el momento las evoluciones de los tres son buenas. Lollo ya realiza la totalidad de las actividades del grupo desde antes de la pretemporada. Y tanto Mora como Larrondo se incorporaron acá al trabajo con el grupo", cuenta el doctor Pedro Hansing en diálogo con LA NACION desde Miami. "Mora está asimilando muy bien el trabajo y ya hizo unos minutos de fútbol con muy buena tolerancia. Mientras que Larrondo viene trabajando bien pero aún no hizo fútbol más que reducido".
 
La intención del cuerpo médico es que los tres estén disponibles para jugar al comienzo de la competencia. "El secreto y nuestra idea es poder combinar la exigencia del entrenamiento y el trabajo acorde a su historial para permitir que puedan tener un desarrollo competitivo de su actividad en el marco de sus antecedentes de lesiones. Por suerte hoy podemos tenerlos trabajando con el resto de sus compañeros y esperamos a disposición del técnico la mayor cantidad de tiempo posible", explicó el médico del plantel.
 
 
"No hay que olvidarse que los problemas que ellos tienen pueden ser cosas con las que tengan que convivir, ya que se encuentran en tratamiento para mantenerlas en equilibrio, pero no desaparecen", agregó Hansing. "Hoy, tanto Mora como Larrondo están haciendo lo mismo que el resto. Pero si hay ejercicios o trabajos que pudieran ser contraproducentes, se trata de evitar o cambiarlos por trabajos que sirvan y no puedan generar molestias posteriores. Debido a las dolencias que ellos tienen, molestias pueden presentar en cualquier momento, puesto que sus problemas no desaparecen".
 
El caso Mora

Transcurriendo su sexto año en el club (su primer ciclo fue de agosto de 2012 a diciembre de 2013 y regresó en julio de 2014), Mora se encuentra muy cerca de superar la barrera más difícil que su carrera le puso en el camino. En junio del año pasado le realizaron un "forage de la cadera derecha" por la necrosis aséptica en la cabeza del fémur, producto de un infarto en el hueso por falta de flujo de sangre, y su último juego fue el 14 de mayo en el 3-1 ante Boca.
 
A partir del quirófano, el uruguayo afrontó un proceso largo de recuperación que incluyó tres meses de muletas y trabajos de kinesiología y gimnasio desde fines de septiembre en el predio de Ezeiza. A sus 30 años, el jueves pasado volvió en un amistoso informal en el que River le ganó 5-1 a Miami United: reemplazó a Auzqui para jugar unos minutos junto a los suplentes.
 
"No puedo explicar la FELICIDAD que tengo... ¡Primeros minutos de partido! Gracias a todos por el apoyo incondicional: familia, amigos, compañeros, hinchas, dirigentes, cuerpo técnico, médicos y kinesiólogos", escribió Mora en su cuenta de Twitter. En tanto, Hansing le comenta a LA NACION: "Fue muy lindo ver a Rodrigo haciendo fútbol y disfrutando estar adentro de una cancha luego de todo este proceso de incertidumbre por momentos de si lo iba poder lograr. Está exultante y tiene una voluntad de hierro frente a la adversidad".
 

El caso Lollo


Lollo llegó a River en junio de 2016 y su pase estuvo cerca de caerse por problemas en la revisión médica, que mostró la mala recuperación de la fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo que había sufrido en marzo de 2016 con Racing, en un duelo ante Boca por Copa Libertadores. Fue operado siete días después, pero, al volver a jugar el 25 de mayo por la Copa Argentina ante Gimnasia y Tiro, duró sólo 24 minutos y dejó la cancha por molestias.
 
Luego de idas y vueltas por la revisión, finalmente Lollo llegó a Núñez por 3,5 millones de dólares y firmó su contrato el 29 de junio. Tras una pretemporada sin trabajar con normalidad, todo se encaminaba, pero un choque con Alario en septiembre le volvió a traer molestias y el cuerpo técnico decidió operar para lograr la consolidación del hueso, ya que llevaba más de cinco meses sin evolución.
 
Fueron otros cinco meses de recuperación, hasta que debutó oficialmente el 12 de marzo ante Unión en el empate 0-0 por la fecha 15 del Torneo Primera División. Tras nueve partidos (siete como titular) y sin goles, en septiembre del año pasado, Lollo pasó otra vez por el quirófano, esta vez por la afección "Hallux rigidus", que le producía rigidez en las articulaciones de los dedos gordos de ambos pies. Para fin de año, ya tenía el alta, pero el cuerpo técnico y médico decidió no arriesgarlo y que logre ritmo y continuidad en la pretemporada. Su último encuentro fue el 25 de junio de 2017 ante Colón de Santa Fe.
 
El caso Larrondo

Marcelo Larrondo solamente pudo jugar 455 minutos oficiales desde su llegada a River desde Rosario Central en julio de 2016 a cambio de 3,3 millones de dólares, debido a que acumuló nueve lesiones e intervenciones en un año y cuatro meses. La presente pretemporada es la primera que puede realizar con normalidad.
 
Sus problemas comenzaron en el Canalla en marzo de 2016, con una rotura del menisco externo de la rodilla derecha. Aquel semestre no pudo volver a jugar, debido a que luego sufrió un edema óseo en el condillo femoral interno de la rodilla. Cuando arribó al Millonario, pasó la revisión médica, pero durante sus primeros días hizo tareas diferenciadas. Finalmente, en agosto se sumó al plantel y su debut oficial se produjo el 28 de agosto en la victoria 4-1 ante Banfield por la primera fecha del Torneo Primera División.
 
Luego de ingresar también en la tercera fecha ante Talleres, el panorama cambió y el delantero inició una serie de lesiones que le permitieron únicamente disputar 14 partidos (4 como titular) y anotar dos goles. ¿Qué le ocurrió? Sinovitis en la rodilla derecha (septiembre de 2016); atroscopia en la rodilla derecha (diciembre de 2016); desgarro en el aductor derecho (marzo de 2017); molestia en el aductor derecho (abril de 2017); sobrecarga en el aductor izquierdo (mayo de 2017); esguince en la rodilla izquierda (julio de 2017); sinovitis en la rodilla izquierda (agosto de 2017); síndrome meniscal en la rodilla izquierda, del que fue operado (agosto de 2017); y atroscopia en la rodilla izquierda (noviembre de 2017). Su último partido fue el 4 de julio de 2017 ante Guaraní de Paraguay por Copa Libertadores e hizo un gol.
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