Nacionales
14 de noviembre de 2017
Vandenbroele había echado a su abogado y apuntaría a funcionarios de Formosa
"No quiero depender de nadie, perdoname pero voy a elegir un defensor oficial". El miércoles pasado, Alejandro Vandenbroele llamó a su último abogado y lo echó por teléfono. Diego Korolik tenía apenas dos semanas como defensor del supuesto testaferro de Amado Boudou. Ese episodio puso en alerta al ex vicepresidente y a su entorno.
Apenas se enteró de los rumores, la semana pasada, José María Núñez Carmona no se mostró sorprendido. "Alejandro va a escupir para arriba", dicen en su entorno.
 
El amigo de Boudou cree por estas horas que Vandenbroele se "asustó" a partir de las detenciones ordenadas por el juez Ariel Lijo.
 
El testimonio de Vandenbroele complicaría a un empresario y a funcionarios de la provincia de Formosa involucrados en la trama. La cadena de responsabilidades termina en el gobernador Gildo Insfrán, un "enemigo" del Gobierno.
 
 
Cuando declaró en la causa de Formosa, Boudou mencionó una nota que le había mandado Insfrán en febrero de 2010 para pedirle que modifique un convenio celebrado durante la gestión de Carlos Fernández. No fue casualidad.
 
Vandenbroele podría arrepentirse en ese expediente, que investiga el pago de $ 7.667.161 a The Old Fund, en la causa de enriquecimiento, o en el expediente sobre la ruta dinero de Ciccone, un desprendimiento de la causa principal.
 
El supuesto testaferro de Boudou ya había estado muy cerca de arrepentirse hace más de un mes. Cuando trascendió la negociación, se había caído. "Alejandro dijo que su abogada (Liliana Cobas) lo llevó a una reunión y no le avisó", contó a Infobae una fuente al tanto de esas negociaciones.
 
La misma fuente reveló que Vandenbroele también se reunió en ese momento con un integrante de la Prefectura, al que llegó por medio de su ahora ex abogada. Fue el primer paso para iniciar negociaciones con el Ministerio de Seguridad. Finalmente se entrevistó con un funcionario de esa cartera y dos asesores, según dijo en su entorno.
 
 
Frustrada la negociación, Vandenbroele echó a su defensora. Y tuvo que arrancar el juicio de Ciccone con un defensor oficial. Al mismo tiempo, comenzó a entrevistarse con varios abogados particulares. Finalmente optó por Korolik para las causas de enriquecimiento ilícito y de Formosa. La relación duró apenas dos semanas.
 
El martes pasado, Vandenbroele no fue al juicio de Ciccone para esquivar la declaración de su ex mujer, Laura Muñoz, aunque su defensor dijo que estaba "en el edificio". Núñez Carmona se sorprendió. Habían "acordado" que iba a presentar unos mails que le había mandado Muñoz.
 
Finalmente, el amigo de Boudou salió a responderle en esa audiencia a la mujer que destapó el escándalo de Ciccone.
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