Interior
23 de noviembre de 2015
Docentes de Tekoá Arandú: Es muy difícil trabajar con alumnos que no tienen para comer
La comunidad de Tekoá Arandú tiene varios problemas que requieren de la decisión del Estado provincial, entre ellos necesitan contar con una escuela secundaria intercultural en el predio que habitan, y cuyo plantel esté conformado exclusivamente por docentes mbya.
En el Quinto Encuentro de Estudiantes de Pueblos Originarios, que se realizó a mediados de octubre pasado, esa fue una de las demandas al Ministerio de Educación, que lo anunció varias veces y jamás cumplió. "El último pedido se hizo en septiembre, cuando el director de la escuela, Rodolfo Fernández presentó el documento, o sea que el trámite ya tiene fecha de inicio, y supuestamente estaría encaminado. No sabemos si se resolverá  porque lo que le pedimos al Ministerio es, no solo que contemple que debe ser una escuela especial que funcione con modalidad intercultural bilingüe, sino que además tenga una orientación exclusiva de la comunidad, para estudiantes mbya, aunque podrían incluirse otros alumnos si quisieran. Pero la base es la cultura conformado por un plantel de profesionales mbya guaraní que se están formando y van a recibirse pronto", explicó la docente Liliana Frías.

Ella junto a un grupo de educadores se reunieron con el diputado electo, Martín Sereno (PAyS), para plantearle las necesidades que atraviesa la comunidad. Como por ejemplo que actualmente en la escuela de Tekoá, la mayoría de los docentes están sin trabajo, o con trabajo de media jornada que no resuelve sus problemas económicos. La matrícula es de más de cien alumnos, sin contar con los estudiantes que abandonaron. "Ellos no están matriculados; pero si tenemos en cuenta a los otros alumnos que concurran a la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) con muchas dificultades, los que van al Instituto de Enseñanza Agropecuaria (IEA) 2 de San Pedro; al Sub 40 -también con dificultades- y los que son alumnos del Sipted, con todos ellos son más de cien", indicó.
 
En la comunidad hay un gran abandono

La maestra expresó que la situación es tan extrema que mucha gente de afuera de la aldea, les acerca mercaderías o zapatillas para los chicos, porque en la comunidad nadie tiene asegurado los alimentos, ni las zapatillas todo el año para trabajar o para ir a estudiar. "Entonces pensamos en esa alternativa que es la creación de una escuela secundaria, que beneficiaría a toda la comunidad, ya que generaría trabajo y los jóvenes no tendrían que emigrar para estudiar".

Otro de los docentes, Nicanor Benítez, coincidió con su colega en la necesidad de contar con una escuela secundaria, "realizamos muchas asambleas, debatimos largamente el tema, porque es una de las prioridades de nuestra comunidad. Hace muchos años que trabajo en la escuela como docente auxiliar indígena, y me preocupa ver que todo está bastante abandonado en nuestra comunidad, y la provincia no nos ayuda".

Ambos manifestaron al legislador elector del PAyS, que en la comunidad siempre reclaman lo mismo, y tiene que ver con las oportunidades laborales, "en mi caso tengo formación, y estoy desocupada o con un contrato en negro que no me permite salir adelante. Lo mismo sucede con Nicanor, que tiene una carga horaria bastante corta, y tiene muy poco ingreso. Y así sucede con el resto de las familias que no pudieron hacer la escuela primaria, ni secundaria y ni hablar de los que nunca pudieron estudiar. Ese es el gran desafío".

La docente insistió con la gravedad de la situación en cuanto a lo difícil que resulta trabajar todos los días con alumnos que no tienen para comer. "Y no es sólo el chico sino su grupo, porque atrás de ese alumno hay una familia, y para nosotros es frustrante como docentes. No podemos dedicarnos solamente a transmitirle conocimientos, o bajar algunos contenidos porque antes, es más urgente salir y resolver que se alimenten", teniendo en cuanta que además que los docentes carecen de un sueldo digno.

"Por ejemplo en mi caso me cortaron la asignación universal de mi hija, y hasta hoy no sé donde tengo que hacer el reclamo, o sea no estoy cobrando más el salario de ella. A Nicanor le pasó algo parecido, cuando le blanquearon en su trabajo, no cobra salario por su hijo.Suceden cosas así, una serie de irregularidades que al final, no tenemos ni siquiera asegurado los beneficios que debería darnos el Estado", reclamó.
 
Damos clases de noche con velas o linternas

El otro gran problema de Tekoá Arandú es la energía eléctrica. Muchas familias que viven alejadas de la aldea carecen de luz. Liliana Frías contó que fue a reclamar a Emsa de San Pedro debido a la incomodidad que tienen los docentes a la hora de enseñar a un grupo de estudiantes. "Por ejemplo algunos trabajan todo el día, y les damos clases de noche con velas o linternas porque no tenemos luz. La última respuesta que me dieron es que no tienen ganchos, ni postes, ni cables para venir a solucionarnos el problema; que debería encargarse Asuntos Guaraníes con un proyecto -que supuestamente estaban haciendo- para traer un transformador para más de veinte familias".

Destacó que hay un sector de viviendas que se entregaron hace un año, que están en peor situación. "Hace unos meses  murió un niño de tres años, electrocutado mientras jugaba como consecuencia de la mala conexión que hacen los vecinos al colgarse de la luz. Son instalaciones muy precarias porque los vecinos se fueron conectando, sacando de la escuela, o de cualquier lado una extensión de luz".
 
No hay respuestas

La educadora contó que cuando hay lluvias es un peligro andar por la aldea, porque se caen los cables de alta tensión, y nadie se hace responsable. El director de la escuela siempre denuncia los problemas de la luz por los inconvenientes que le acarrea en su trabajo con los niños en las escuelas. "Pero no te atienden, no resuelven y uno ya no sabe con quien hablar. No podemos conservar nada en la heladera porque la luz se corta a cada rato. Ni siquiera la sala de primeros auxilios que funciona dentro del edificio de la escuela, tiene resuelto el problema de la luz. Es muy grave y no hay respuestas. Hace unos meses hubo un problema en el único transformador que está al ingresar a la comunidad que chispeaba, vino personal de Emsa y casi quedaron electrocutados. No sé como habrán arreglado, pero siempre está todo atado con alambres y no hay acercamiento ni interés por mejorar las cosas".

Destacó que no saben cómo ayudar a los chicos que terminan la secundaria, porque de la cantidad de chicos que tienen edad para asistir a la escuela primaria, muy pocos son alumnos regulares, "eso significa regulares para la escuela, pero no significa que cumplen regularmente la escolaridad, por distintos motivos no asisten todos los días a clase. Los grados que están más llenos de chicos son de primero a cuarto grado; después quinto, sexto y séptimo se acoplan porque hay muy pocos chicos, y algunos que intentan comenzar la secundaria no llegan a junio, no se sostienen".
 
Necesidades

La docente explicó que en la comunidad se logró un gran avance con la tarjeta Natural que en Tekoá tienen todos los estudiantes; pero no resuelve el problema porque la tarjeta Natural no son recibidas en todos los negocios, y los que la aceptan, sobrecargan el valor de los precios; entonces en lugar de comprar por 1200 compran por 800 pesos, o sea que se cometen irregularidades.

"Algunos jóvenes cobran el Progresar, pero los chicos que estudian en el Montoya, no pueden acceder al Progresar porque concurren a un instituto privado; otros perciben la beca del Cedit que salió este año y son 1800 pesos; pero que no se paga con regularidad. Es una beca que tiene muchas exigencias, pero no se adecúa a la situación de los mbya. El Cedit de Misiones, a través del Conicet baja fondos nacionales para beneficiar a treinta becarios", dijo.

A pesar de que no son muy optimistas; confían en que habrá una respuesta "porque tenemos demandas concretas, no se está inventando nada. Hay que saber también que en esta provincia hay unas cuantas escuelas ficticias, con alumnos, docentes y directivos ficticios. Nosotros somos reales y estamos acá, y necesitamos una escuela secundaria.

Esta es una de las comunidades que más profesionales tiene, con todo el esfuerzo que implica, contamos un plantel que puede desarrollarse y trabajar dignamente dentro de la comunidad sin tener que irse de su lugar, porque queremos trabajar acá con nuestra gente, con nuestras familias", afirmó Liliana Frías.
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