Interior
03 de octubre de 2019
Andrea Charole saluda al pueblo de Castelli en su 83° aniversario
La diputada provincial, oriunda de la localidad del Impenetrable chaqueño, expresó su cordial saludo al pueblo de su querida localidad y a todos los habitantes de los Departamentos Güemes y Maipú, en esta fecha de celebración de un nuevo aniversario.
La legisladora lo expresó a través de un Proyecto De Resolucion Nro:3991/2019 que busca Declarar de interés provincial el 83º aniversario de la localidad de “Juan José Castelli”, a celebrarse el día 3 de octubre del corriente año.
 
 
 
Quiero recordar a la ciudad de Juan José Castelli, cabecera del departamento General Güemes (ex Río Teuco), fue conformada en sus orígenes por diversas etnias originarias qom y norteños, como se los llama a los habitantes en su mayoría de Salta, que llegaron hasta aquí bajando con su ganado principalmente por el Bermejo. A partir de la provincialización del Chaco, y con el fomento de la inmigración y colonización de tierras nacionales Ley Nº 761, arribaron provenientes del sur de la nación, en su mayoría del gobierno de La Pampa (debido a las inclemencias geográficas que se padecieron en aquella provincia con inundaciones y pérdida de tierras y ganado), alrededor de 300 familias de origen alemán guiados por el reverendo padre Holzer, quien fue encomendado en la tarea de guiarlos por la, ya desaparecida, Unión Agraria Germano Argentina; y en menor cantidad búlgaros, ucranianos, rusos y otras nacionalidades, quienes impusieron su sistema económico estableciéndose así con un trazado posterior que marcó el paso de colonia a pueblo, la colonia agrícola Juan José Castelli (1930) de unas 2500 hectáreas en el kilómetro 100, lote 258.
 
 
 
No está demás resaltar el enorme esfuerzo de aquellas familias que una vez llegadas a Presidencia Roque Sáenz Peña, fueron abandonadas a su suerte debiendo sortear vastas tormentas, caminos intransitables, sequías que parecían no tener fin; en fin, una lucha infatigable por establecerse en estas tierras que ponían a prueba su humanidad y virtud.
 
 
 
Ya por entonces el «oro blanco», lejos de ser la promesa de sustento, no podía ser producido como se esperaba. La situación era crítica pero aquellos hombres, firmes como el quebracho que aquí encontraron, no se dejaron abatir. Fue así que en uno de los tantos viajes el abnegado sacerdote reverendo padre Holzer fue herido en su brazo y su traslado resultó una odisea. Eran épocas de lluvia y el vehículo que lo transportaba se atascó en reiteradas ocasiones dificultando el proceso. Sobrevino la gangrena y el herido finalmente falleció a las pocas horas de la operación.
 
 
 
Una calle del centro de Castelli lleva su nombre en honor a su estoico sacrificio y amor al prójimo. Pero promediando 1935, Dios escuchó las plegarias y el horizonte comenzó a brillar para estos colonos aguerridos; fue así que el progreso dio sus primeros frutos y también trajo cultura, creándose por resolución del Consejo Nacional de Educación el 9 de octubre la escuela Nº 255, quedando inaugurada el 23 del mismo mes siendo su primer director y maestro Juan Calos Sandoval. Luego la institución fue trasladada al predio de Juan Reigemborn, quedando anexada a una de las primeras capillas católicas del pueblo.
 
 
 
También por aquel año se instaló la primera desmotadora de algodón Martinet. Además ya existía también una estafeta de correo cerca de Zaparinqui; el destacamento policial y el Juzgado de Paz estaban por entonces a cargo de Carlos A. Troncoso. Estos acontecimientos motivaron a dar inicio a la fundación del pueblo y se dio comienzo a una fuerte disputa por establecer el lugar adecuado. Por un lado el paraje Villa Fortuny, donde ya funcionaba la desmotadora Fortuny, ubicada a pocos kilómetros de la actual ciudad, también contaba con el Registro Civil, la farmacia de don Pascual Nisembon y varias negocios como el de los Santiano, Marchik y Gallarato entre otros. En otra parte de la actual ciudad también se encontraban el primer surtidor de la empresa Shell en manos de Mario Vittori, varios comercios como el de Juan Rodríguez Arrufana, Carlos y Emilio Ponchon entre otros.
 
 
 
El 31 de marzo se fundó la Cooperativa Castelli y ya se continuaba con la construcción del ramal del ferrocarril que uniría Roque Sáenz Peña con Castelli. Por esta importante obra se decidió instalar el nuevo pueblo frente a la estación del ferrocarril. Entonces el 17 de junio arribó el primer tren inaugurando de manera oficial la estación a cargo de Hilario Gangoso. De a poco la población fue trasladándose a la nueva ubicación. Humberto Orsinger abrió las primeras calles. El Juzgado de Paz, a cargo de Nicolás Oxilia, la escuela 255 con sus primeras maestras María Pacheco de Bandera y María Aida Escudero. Ya se contaba con la primera usina instalada en lo de Atilio Urbiano. De este modo el 3 de octubre, por decreto 125958 del 2 de febrero de 1938, se declaró como fecha fundacional de Juan José Castelli y llegado el  primer aniversario de su fundación, el pueblo se ve agasajado con el obsequio del obelisco en el centro de la plaza San Martín (la obra creada por Rafael Quicci y emplazada con ayuda de vecinos). El 9 de julio se inauguró el cementerio público. Posteriormente el 29 de septiembre se inauguró la primera parroquia de Nuestra Señora del Valle y de San Juan Bautista siendo su primer párroco Carlos Lauth. En 1942 Enrique Elías fue designado corredor del Banco de la Nación Argentina. Se fundó la Biblioteca Popular a cargo del señor Narvaja. El 15 de septiembre se fundó la primera sala de auxilios a cargo de Walter Lijhestrong.
 
 
 
En marzo se puso en funcionamiento el hospital General Güemes siendo su director Horacio Vázquez. El 30 de abril se constituyó el Concejo Deliberante cuyo primer presidente fue Indalecio Molina. El 23 de junio de 1957 nació la Asociación Gabriela Mistral con la siguiente cúpula: Enrique Todero, Gabriel Rodríguez, Oscar Lewrinte, Horacio Vázquez, Ricardo Todero, Helmut Riese, Juan Lambrecht, José Michalak, José Benítez, Raúl Roldan, Ernesto Wolters y Juan Baiduk.
 
 
 
Se destacó la importancia del ferrocarril estatal en el desarrollo del pueblo y que derivó en el nombramiento presidencial de este dejando de ser colonia para ser formalmente un pueblo (1933). De este modo, Castelli comenzó a escribir su nombre en la historia del Chaco y la Argentina. Se construyó posteriormente el edificio municipal, se delimitó el casco urbano con su plaza (la cual recibió prontamente un símbolo como «el obelisco» en su centro) y también se instalaron los primeros servicios y almacenes, farmacia, banco, correo y demás.
 
Queda aún un largo camino para la historia y en este especial aniversario se recuerdan aquellas vivencias y emociones de vida que cada uno forja en esta hermosa y cálida ciudad, con esperanza de progreso y desarrollo que dieron la bienvenida a las primeras familias afincadas que hoy son vecinos. El pasado marca a fuego y guía el futuro, porque las tradiciones conducen a la unidad y el respeto a la cultura. Los abuelos enseñan a los padres y estos a los hijos y así la rueda no gira en vano; gira en la volanta, en la bicicleta, en el tractor, en la camioneta, en el arado y da trabajo, construye la dignidad, fomenta mantener valores y llena de orgullo a esta gran ciudad.
Fuente:

Autor:




















BUSCADOR AVANZADO
Site Meter